domingo, 4 de mayo de 2008

Melodía

Cuentan los sabios que existen cuatro damas que gustan de reunirse ocasionalmente para disfrutar de la vida y cantar y bailar felizmente durante horas. Suelen verse siempre en el salón de la mayor de todas, quien sentada en su sillón de luz y vestida con un largo traje negro acompaña tarareando en silencio la dulce melodía de las demás. A la más pequeña le encanta danzar y girar. Salvaje y sin control aúlla con su voz que aparentemente parece no seguir el ritmo, pero que tiene una sincronía incluso mayor que la de las demás y su moción es tan grácil y fugaz que cuesta trazar sus movimientos. Por último se encuentran las dos hermanas. Las gemelas son las voces principales de la obra y las dos son una, mientras que a su vez, son completamente opuestas. La más menuda, la soprano, marca la melodía, con su voz clara y brillante. La otra en cambio, con un timbre oscuro y cálido, interpreta el contralto de la obra. Y ambas en conjunción crean y son la más maravillosa melodía mientras danzan sin apenas levantar los pies, arrastrando sus espléndidos vestidos, azul y blanco respectivamente.Y en ocasiones les gusta danzar alegremente a las cuatro juntas. Tomándose las manos giran y ríen viendo a los hombres, tristes y grises, correr a sus hogares para resguardarse de la tormenta. Solamente unos pocos alzan la cabeza, cierran los ojos y dejan que la melodía les empape. Y entonces cantan con las damas y sueñan.

0 comentarios: